Reconocen legado literario de la autora Lucila Velásquez

La obra de Olga Lucila Carmona Borjas, conocida por su nombre artístico de Lucila Velásquez, fue exaltada durante el ciclo Encuentros Ciencia-Literatura que lleva a cabo la Biblioteca Marcel Roche (BMR) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).

Familiares de Velásquez junto a la profesora Mogollón y el Dr. Eloy Sira, director del Ivic

Velásquez nació el 24 de marzo del año 1928 en San Fernando de Apure, estado Apure y falleció en Caracas el 28 septiembre de 2009

Como una mujer entregada a la cultura, crítica del arte, diplomática de profesión, que trabajó en la creación del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes de Venezuela (Inciba) y del Consejo Nacional de la Cultura (Conac), y participó en el entonces Ministerio de la Cultura, fue recordada durante la presentación de la conferencia El Árbol de Chernobyl: transmutación poética del discurso científico.

Iraima Mogollón, profesora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Venezuela (UCV), dictó una conferencia acerca del legado literario de la autora, con una disertación sobre el libro El arbol de Chernobyl, la obra más significativa de la escritora apureña.

El arbol de Chernobyl, eje central del discurso científico

Eloy Sira, director del Ivic; Ana Caldera, jefa de la BMR, familiares de Lucila Velásquez y público general, acompañaron a Mogollón durante el recorrido por la vida y espíritu literario demostrado durante años por Velásquez, sus viajes, encuentros con importantes personajes del mundo, políticos, artistas, entre otros.

Poemario El arbol de Chernobyl

Pero el tema central estuvo bajo el marco del discurso científico, “me dediqué a investigar el discurso de divulgación de la ciencia y la tecnología, mi interés se centró en este discurso como un acto social, como un acto político, histórico y cultural, ahí adentro encontré varias obras literarias de autores que abordan la ciencia y la tecnología, entre ellas destaca Lucila Velásquez”, señaló Mogollón.

Sobre la escritora apureña expresó que “esta gran poeta venezolana es una de las mejores escritoras en Venezuela, quien desarrolló en su tercera etapa de trayectoria varios libros dedicados a la relación entre la ciencia y la tecnología”.

Entre los libros publicados por Lucila Velásquez se encuentra El arbol de Chernobyl, un libro dedicado al accidente ocurrido en Ucrania. “En el poemario, establece un recuento del suceso, el lugar donde ocurrió y los elementos culturales e históricos que rodearon al evento, pero en la segunda parte lanza una de confrontación nuclear, recordando que ella tuvo esa vivencia en plena Guerra Fría de manera que vivió una amenaza de una guerra nuclear para esa época”, comentó la egresada del Doctorado en Estudios Sociales de la Ciencia del Ivic.

Iraima Mogollón, profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV)

La Ingeniería y el vínculo con la obra de Velásquez

Mogollón relató que este poemario “es una gran épica a las teorías científicas sobre el origen del universo y el comportamiento del ser humano en medio de ese universo. Velásquez es una poeta que deben leer todos los científicos y el Ivic es el lugar idóneo para consumir la poesía de esta gran escritora”.

Como profesora de Ingeniería, en la asignatura de Aproximación a la Literatura, tuvo la idea de acercar a sus estudiantes a ella, a través de las obras literarias que abordan la relación ciencia-literatura.

“Los estudiantes descubren que la poesía es un trabajo tan arduo e importante como la ciencia o la tecnología, con la obra de El Árbol de Chernobyl se acercan de otra forma al desarrollo nuclear, a la tecnología nuclear y los impactos que tienen o tendrán los avances en la carrera nuclear”, indico la ponente.

Ciencia-literatura, un campo de estudio amplio en Venezuela

Al profundizar su investigación sobre obras literarias que abordan la ciencia y la tecnología, la conferencista creía que era pionera en este ámbito, “en Venezuela, según las referencias que manejaba, no se tenía conocimiento de esta relación, muchos me preguntaban qué era eso, pero al profundizar la investigación veo que sí es un campo de estudio, tan así que en los Estados Unidos, por ejemplo, hay un centro de investigación que se encarga exclusivamente de analizar esta relación”, agregó Mogollón.

Asimismo, dijo que “existen historiadores que abordaron esta relación como el médico argentino Miguel de Azua o en nuestro país, donde destaca el profesor José Iraides Belandria de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Los Andes (ULA), registros que arrojan un amplio escenario como campo de estudio”.

Familiares de Velásquez disfrutando la disertación de Mogollón

Los familiares de Velásquez disfrutaron la velada

Andrés Carmona, biólogo y hermano de Lucila Velásquez, destacó que “esta actividad representa un gran privilegio porque, en primer lugar, lo llevó a su época de estudiante cuando visitaba la primera Biblioteca del Ivic para realizar consultas bibliográficas y, en segundo lugar, para asistir al reconocimiento de Lucila Velásquez, realizado de forma brillante por la profesora Iraima Mogollón”.

Al hablar de su hermana, Carmona recuerda que “fue una periodista excepcional, una de las primeras mujeres en ejercer el periodismo deportivo quien con gran dedicación, esfuerzo y meticulosidad, fue desentrañando las dificultades del discurso científico para transformarlo en discurso poético y su viceversa, transmutó los términos, creó neologismos sobre interpretaciones, cambió el significado de las palabras, de ser sustantivos a convertirse en adjetivos, adverbios, lo que indicaba su capacidad del manejo del lenguaje”.

Por su parte, Vanessa Valecillos, nieta de Lucila Velásquez, agradeció la invitación al encuentro y explicó que “estas actividades de reconocimiento a su abuela representan una alegría, ella fue una persona multifacética que traspasó y trascendió fronteras, desde joven se desempeño en diferentes profesiones, su pasión y devoción era la poesía, con el tiempo tuvo la oportunidad de escribir y bautizar grandes obras literarias, “El arbol de Chernobyl” es su obra más completa sobre la relación que tiene la ciencia con la poesía”.

Sobre ese texto, apunta Valecillos que su abuela se “tomó con pasión, nerviosismo y preocupación ese evento, para esa época ella se desempeñaba como embajadora de nuestra nación en Dinamarca y sufrió, de manera indirecta, la radioactividad tras el incidente, evento que toma como punto de partida que la impulsó a la formación y creación de esta obra, enfatizado la unión entre la ciencia y la literatura”.

Velásquez dejó, entre otros logros, la creación de la Galería de Arte Nacional, junto con el maestro Alirio Rodríguez, y su participación en la creación del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (Celarg).

   

Comments are closed.