Una década de tratamientos exitosos con células madre en Venezuela

Cuando los órganos y tejidos sufren daños irreversibles o difíciles de reparar por los métodos convencionales, la mirada se traslada inmediatamente a la unidad morfológica y funcional más importante de los seres vivos, de la que nacen otras idénticas pero capaces de diferenciarse en diversos tipos: las células madre.

Las células madre han revolucionado la práctica médica alrededor del mundo, siendo merecedoras del Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 2012. Con la fama también han surgido falsas promesas sobre sus alcances reales, incrementando no solo su popularidad sino la necesidad de informar al público de manera oportuna y veraz.

Hace una década atrás, en el año 2008, se creó en Venezuela la Unidad de Terapia Celular (UTC) del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic), la única en el país y Latinoamérica con la capacidad y autorizaciones bioéticas para realizar ensayos clínicos con células madre en humanos.

Al ser tratamientos experimentales o con fines de investigación -pues no ha sido aprobado su uso terapéutico-, los procedimientos son gratuitos para los pacientes “y se han logrado gracias a donaciones, tanto de empresas privadas como de instituciones del Estado. Las expectativas este año son muy buenas y lo que queremos a futuro es seguir creciendo”, informó José Cardier, jefe de la UTC-Ivic.

Desde el primer implante efectuado en 2009 hasta la fecha, numerosos pacientes han sido tratados exitosamente con células madre estromales mesenquimales, provenientes de la médula ósea de los propios pacientes o de individuos sanos.

Las intervenciones se han llevado a cabo en distintos hospitales, mientras que las células madre han sido almacenadas y manipuladas en la UTC-Ivic.

Las células madre estromales mesenquimales se pueden diferenciar en tres tipos: osteoblastos (formadoras de hueso), condroblastos (precursoras de cartílago) y adipocitos (generadoras de tejido adiposo).

En ese sentido, las patologías curadas han sido seudoartrosis, lesión de cartílago de rodilla, quemaduras, úlceras vasculares no diabéticas y enfermedad periodontal. “Estamos a la expectativa de trabajar en trasplantes de células madre para regeneración de córnea”, explicó Cardier.

Asimismo, aseguró que Venezuela cuenta con personal de la más alta especialización y quienes trabajan en la UTC-Ivic “son competitivos en cualquier parte del mundo, lo que significa que el recurso humano lo tenemos. Solo requerimos mayor financiamiento para poder tratar a más pacientes con estas tecnologías avanzadas”.

Bases sólidas

Además de las investigaciones científicas, la UTC-Ivic ofrece asesorías a particulares y organizaciones del ámbito de la salud, cursos de posgrado (Maestría y Doctorado) y programas de entrenamiento a profesionales interesados en el tema de las células madre.

“Si alguien quiere formarse en células madre en Venezuela tiene que venir al Ivic, no hay otro lugar”, señaló.

La UTC-Ivic también participó en la redacción de la Ley sobre Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células en Seres Humanos, publicada en la Gaceta Oficial Nº 39.808 del 25 de noviembre de 2011.

“Hoy constituimos una referencia nacional y eso ha trascendido fronteras, a través de las publicaciones y del talento humano capacitado con el que cuenta la UTC-Ivic”, acotó Cardier.

Otro de los nuevos proyectos anunciados por la UTC-Ivic es la producción de células madre pluripotentes inducidas (iPS, por sus siglas en inglés), llamadas así porque se pueden reprogramar genéticamente en células embrionarias (capaces de generar todas las células de organismo) aunque originalmente sean células maduras o adultas.

“Estamos en fase experimental, pero tenemos a un estudiante de Maestría haciendo su tesis de grado con nosotros”, indicó el investigador de la UTC-Ivic.

Igualmente, José Cardier aprovechó para aclarar que, a pesar de la enorme inversión requerida para llevar a cabo estos complejos procedimientos, las células madre no deben convertirse en un mercado para explotar y producir dinero, “sino en un espacio para llegarle a los pacientes más necesitados”.

Los avances alcanzados por la UTC-Ivic han contado con el apoyo de varias instituciones. Tal es el caso del Hospital Universitario de Caracas de la Universidad Central de Venezuela (UCV) -donde se han desarrollado la mayoría de los implantes-; el Hospital Universitario de los Andes y Hospital Coromoto de Maracaibo (PDV Servicios de Salud), en el estado Zulia; así como la Asociación Cardiovascular Centro Occidental (Ascardio), la Facultad de Odontología de la UCV, el Centro Médico Docente La Trinidad, el Hospital Domingo Luciani de Caracas, entre otras.

Para su creación, la UTC recibió financiamiento de la Gobernación del estado Miranda y del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Fonacit), adscrito al Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct).

Fotos: Edgar Jiménez

   

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