Iniciativa de divulgación científica del Ivic fue premiada en Mérida

El primer jueves de cada mes, el asiduo lector del periódico Frontera podía encontrar una página dedicada a informar los alcances de la ciencia hecha en casa. «¡Epa…Ciencia para ti!» era el espacio producido por el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic) en el estado Mérida y que fue distinguido recientemente con una Mención Honorífica del Premio a la Divulgación Científica, Humanística y Tecnológica en la categoría de Mejor Iniciativa de Divulgación-Edición 2015.

Dicho reconocimiento es organizado anualmente por la Unidad Territorial (Fundacite) del Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, a fin de enaltecer a personas u organizaciones que generen productos de divulgación científica o tecnológica en la entidad.

“Cada número significó una oportunidad para crear, aprender y disfrutar del conocimiento y tener conciencia del valor de las mujeres y los hombres de ciencia. Me siento honrada y feliz porque es un estímulo para mi trabajo”, indicó Ivonne Fernández, responsable de la sección y coordinadora de Integración de la Ciencia, la Tecnología y los Saberes a la Comunidad, adscrita al Centro Multidisciplinario de Ciencias (Ivic-Mérida).

Según Fernández, se debe fortalecer la presencia de temas científicos en los diferentes medios de comunicación, tanto tradicionales como modernos. En primer lugar, porque de esa forma las instituciones tienen la posibilidad de divulgar los resultados de sus investigaciones. En segundo lugar, porque se socializa ese conocimiento especializado entre el común de la gente.

La divulgación y socialización “son parte del cultivo de la justicia cognitiva. Todos tenemos derecho a estar informados sobre ciencia y a participar de ella para decidir qué incorporaremos en nuestras vidas”, indicó.

El origen de un éxito

En total, se publicaron 22 ediciones de «¡Epa…Ciencia para ti!» en el diario Frontera, de las cuales 19 participaron en la convocatoria del premio. Temas tan diversos como la estructura y funcionamiento de la molécula del ácido desoxirribonucleico (ADN), el cambio climático global, las potencialidades de las células madre y la astronomía, fueron contemplados en esas líneas.

A lo largo de 5 mil caracteres, mes a mes se demostraba la utilidad de la ciencia y tecnología emprendidas en el Ivic. Si se colocaban tecnicismos, se explicaban con palabras fáciles; los conceptos más complejos eran narrados de forma asequible para garantizar su comprensión; y jamás faltaba una ilustración que sedujera al lector en el primer vistazo, de manos de los jóvenes Franreinaldo Castellano (del Ivic) y Ariadn Carrasquero.

La columna empezaba con una interrogante sobre asuntos cotidianos donde la ciencia aporta las respuestas, seguida de una breve historia de ficción. Luego se desarrollaban los conceptos especializados relacionados con la temática general y se incluía un reto para que fuese respondido por correo electrónico. Finalmente, se destacaban las investigaciones del Ivic y sus beneficios sociales, directos e indirectos.

De acuerdo con Fernández, esa dinámica establecida con los científicos del Ivic permitió crear una propuesta realmente novedosa y efectiva, gracias a la cual la persona detrás del periódico “caía en cuenta” de cómo su cotidianidad estaba enlazada con la ciencia y la tecnología.

“Cada tema se convirtió en un reto cognitivo que se transformó en el placer de escribir un cuento. Este, a su vez, hizo posible decantar los elementos que se incluyeron en cada página como una especie de revelación”, afirmó la experta del Ivic.

Impacto social

Foto: Cortesía Fotografía Científica – Ivic

La columna mensual -publicada hasta el año pasado en el diario Frontera– se ha aplicado en instituciones educativas de Mérida.

Fue usado como insumo de lectura para la actividad comunitaria del Liceo Libertador, integrándola con las materias de Biología y Castellano. La primera vez que esto sucedió, miembros de la Coordinación de Integración de la Ciencia, la Tecnología y los Saberes a la Comunidad del Ivic-Mérida participaron como tutores institucionales, informó Fernández.

Por su parte, en el Colegio San José de la Sierra fue usado como material básico para la enseñanza del ADN y representar la conocida doble hélice de la molécula de la vida con materiales de desecho.

Actualmente, «¡Epa…Ciencia para ti!» forma parte de las lecturas científicas del servicio comunitario del Centro Multidisciplinario de Ciencias (Ivic-Mérida), “para alumnos de bachillerato y estudiantes universitarios de la Licenciatura en Educación”, acotó la especialista del Ivic.

Para cada edición se contó con el apoyo de un equipo de asesores del Ivic: Juan Núñez, Fernando Otálora, Alfredo Mijares. José Juan Suárez, Carlos Sanz, Juan Luis Cabrera, José Cardier, Lila Carrizales, Janeth Salas, Tibisay Pérez, Walter Betancourt, Adriana Giuliante, Yorbin González, José Montoya, Manuel Rieber, Peter Taylor, Álvaro Fernández, Sarah Briceño, Gema González, Eloy Sira, Juan Alfonso, Marie Indjayan, Helga Handt, Stanford Zent, Eglee López-Zent, Flor Pujol, Loreto Donoso, Sorena Marquina, Pedro Silva, Gina D’ Suze, Milagro Fernández, María García, Rosalva Rodríguez, Dinorah Castro, Cristina Figuera, Wendy Rondón, Enrique Torres y Salomón Gómez.

Cabe destacar que el Premio a la Divulgación Científica, Humanística y Tecnológica en la categoría de Mejor Iniciativa de Divulgación-Edición 2015 fue otorgado por unanimidad a la iniciativa «Encuentro con la Física, Química, Matemática y Biología», impulsada desde la Facultad de Ciencias de la Universidad de Los Andes (ULA).

   

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